Investigación e Innovación para el desarrollo sostenible del sector curtiembres

Con éxito avanza la segunda fase del proyecto Desarrollo Sostenible del Sector Curtiembres a través de la I+D+I Quindío, Occidente, administrado desde la Gobernación del Quindío, a través de la Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, con fondos del Sistema Nacional de Regalías y el liderazgo de la Vicerrectoría de Extensión y Desarrollo Social de la Universidad del Quindío, con la participación de varios actores académicos e institucionales, integrados bajo la coordinación general de la funcionaria uniquindiana Andrea Gómez Escudero, PhD. adscrita a la vicerrectoría.

Es preciso destacar que el proyecto surge de la necesidad de fomentar la capacidad científico técnica y de innovación para el desarrollo sostenible del sector de las curtiembres en este lugar del departamento. Según los actores que intervienen en el proceso, “El sector de los curtidores ocupa un renglón importante en la economía de la región, sin embargo, actualmente, por diversos factores de tipo ambiental, social, empresarial y económico ha sufrido una crisis que se ve reflejada en la baja producción, despidos e impacto ambiental negativo en las cuencas de los ríos Quindío y La Vieja, una condición que afecta a varias poblaciones de los departamentos del Quindío y Valle del Cauca”.

En esta iniciativa participan equipos multidisciplinarios de la Universidad del Quindío, la Escuela de Administración y Mercadotecnia, la Universidad La Gran Colombia y la Corporación Universitaria Empresarial Alexander Von Humboldt, con el apoyo de los empresarios del sector del beneficio de pieles y la Asociación de Curtidores La María, que agrupa a 18 empresas dedicadas al proceso de transformación de esta materia prima en cueros de alta calidad.

Estructura del proyecto
La iniciativa de caracterización e intervención se encuentra dividida en 8 componentes y consta de 44 actividades, las cuales están a cargo de profesionales, investigadores y estudiantes adscritos a las instituciones antes mencionadas, con un total de 53 investigadores y auxiliares, aplicados a desarrollar los componentes del mismo.

En conjunto con la Escuela de Administración y Mercadotecnia, la Universidad del Quindío también es la encargada del componente relacionado con prototipo funcional para la deshidratación de los lodos generados en el proceso de curtición, una alternativa electromecánica innovadora que permitirá reducir impactos y costos en cuanto a los desechos finales del beneficio de las pieles, que contienen cantidades considerables de agua, que aumentan su peso para transporte, y en la que se encuentran disueltos contaminantes cuyo tratamiento demanda disposición segura en lugares indicados.

La Universidad del Quindío, además, es la encargada, en conjunto con varios actores institucionales del departamento, del componente microbiológico cuyo fin es desarrollar e incorporar tecnologías para la disminución del impacto ambiental del sector curtiembres, con la capacidad de reducir el cromo presente en las aguas, así como aislar y caracterizar microorganismos para la remoción de contaminantes de la planta de tratamiento de aguas residuales de las empresas, involucrando el uso de microorganismos liofilizados para su utilización en la reducción de residuos.

Por su parte, la Universidad La Gran Colombia tiene a cargo componente agua, centrándose en la implementación de un bio-adsorbente en forma granular para la descontaminación del líquido que se vierte al río. La Gran Colombia también tiene bajo su responsabilidad la caracterización de los contaminantes del aire en el sector.

La Corporación Universitaria Empresarial, Alexander Von Humboldt, es la encargada del Plan de Mejoramiento Productivo, que consiste en diseñar un modelo socioempresarial sostenible para el sector Curtiembres, capacitando a los empresarios e implementado un modelo en técnicas ambientales de producción y de planeación estratégica.

Vale la pena resaltar que un proyecto de esta magnitud y trascendencia no tendría el impacto esperado, a largo plazo, sin un componente social fuerte del cual está encargado el equipo de trabajo de la Vicerrectoría de Extensión y Desarrollo Social de la Universidad del Quindío, bajo la coordinación de la profesora de la Facultad de Ciencias Humanas y Bellas Artes, Bibiana Magaly Mejía, a quien la acompaña un equipo multidisciplinario integrado por comunicadores, pedagogos, trabajadores sociales, psicólogos, filósofos con especialidad en estudios sociales de ciencias y tecnologías, además de expertos en Seguridad y Salud en el Trabajo.

La vereda La María, hogar de las curtiembres
La María se encuentra ubicada sobre la ribera del río Quindío, en jurisdicción de Calarcá, en el kilómetro 1 vía Armenia, con una altitud de 1400 msnm. La actividad económica en este sector se inició hacia el año 1973 cuando migrantes de diferentes lugares del país, en particular de Antioquia, se instalaron para desarrollar la actividad del beneficio de las pieles.

En 1994 ya se contaba con más de 20 empresas asentadas en este territorio y las constantes controversias con la autoridad ambiental, generadas por la actividad de curtición, que no tenía mecanismos para el tratamiento de aguas ni una disposición adecuada de sus residuos, lo cual condujo, como respuesta a las exigencias de la autoridad ambiental, a la organización de los industriales bajo la figura de la Asociación de Curtidores de La María, entidad que se ha convertido en líder de la implementación de sistemas de tratamiento de agua y producción sustentable.

Esta circunstancia exigió, definitivamente, llegar a acuerdos colectivos, bajo la oscura perspectiva del cierre de las curtiembres, que permitieran mitigar el proceso de contaminación creciente que afectaba, en particular, al ecosistema ligado al río y la vida misma de los habitantes de sus riveras y las del río La Vieja, donde terminan los desechos de esta industria.

Superadas algunas dificultades de tipo administrativo, financiero y técnico, el proyecto Desarrollo Sostenible del Sector Curtiembres a través de la I+D+I Quindío, Occidente continuará su curso como una experiencia colectiva de construcción social de conocimiento e innovación, en beneficio de la solución de las necesidades locales, como modelo de interacción de expertos y comunidades, en favor de la investigación e innovación pertinente, creativa, integradora en que se encuentra empeñada la actual administración de la Universidad del Quindío y su Vicerrectoría de Extensión y Desarrollo Social.

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