Hugo Mantilla-Meluk: 20 años investigando a los murciélagos, una especie incomprendida

El docente e investigador Hugo Mantilla-Meluk, postdoctor en Biología Evolutiva y Sistemática de la Universidad Tecnológica de Texas, Estados Unidos, y en Museología de la Universidad Nacional, lleva una trayectoria de casi dos décadas dedicadas al estudio e investigación de murciélagos (quirópteros) y con su trabajo ha puesto en evidencia todo lo que estos aportan al equilibrio de la naturaleza y el bien de la humanidad, acciones que son desconocidas por las mayorías.

Ph.D Hugo Mantilla-Meluk

Este bogotano, biólogo de la Universidad Nacional y actual docente del Programa de Biología, coordinador del Centro de Estudios de Alta Montaña y curador de la colección de mamíferos de la Universidad del Quindío, ha contribuido desde su experticia en los temas de diversidad como representante de Colombia en la Comisión de Cambio Climático y Biodiversidad de Unasur, y su investigación tiene como eje fundamental tratar de establecer los vínculos que existen entre la diversidad y el bienestar de las personas.

El doctor Mantilla-Meluk ha mostrado siempre un gran interés por la evolución, fenómeno que más le apasiona. Inició sus investigaciones con primates como foco de estudio, pero en el trayecto se percató de la existencia de un grupo de mamíferos mucho más diverso, que le facilitaba seguir la pista a ciertos procesos, su variación de la morfología, así como a las diversas actividades que realizan, momento en que fijó su atención en los murciélagos.

A partir de estos hallazgos reseñó que la naturaleza presta muchos servicios ecosistémicos. Aspectos como la regulación de la vegetación en su absorción de energía y el orden del ciclo hídrico son fundamentales para mantener el equilibrio necesario, ya que si la cobertura vegetal se llega a erradicar, causaría una seria problemática tras la pérdida  de esa regulación.

Hasta el momento no existe maquinaria alguna que restituya este aspecto, pero sí organismos vivos que trabajan silenciosamente, como los murciélagos, que tienen actividad en la noche. A través de la polinización, la dispersión de semillas y la contribución con todo el ciclo de nutrientes, estos mamíferos voladores están favoreciendo esos procesos, restaurando el deterioro provocado por los fuertes cambios climáticos y el hombre.

Trabajo de campo, Serranía de Chiribiquete

Los murciélagos realizan más acciones de las que las personas usualmente piensan. Existen especies que se alimentan de frutos, néctares e insectos, (la especie más común en el mundo), y solo una mínima población se alimenta de sangre, contrario al imaginario que tiene la gente. Gracias a esa variedad, Mantilla-Meluk se enganchó al vuelo de estos seres nocturnos.

Desarrollar sus estudios e investigaciones principalmente en Colombia, el lugar más diverso en especies de murciélagos en el mundo, le ha permitido localizar, gracias a su labor y la de su grupo de trabajo, el sitio en el país donde hay más especies congregadas en un solo punto llamado Pacurita, zona selvática en el centro del departamento del Chocó, que recientemente se ha declarado como la primera zona de importancia para la conservación de murciélagos, rotulo que se hará oficial durante el mes de septiembre en el marco del festival del murciélago a realizarse en la ciudad de Quibdó.

Gracias a sus grandes aportes, ha sido posible el descubrimiento de nuevas especies para la ciencia. La más reciente, denominada Lonchorhina Mankomara, un murciélago insectívoro con una característica particular, posee el aparato auditivo más complejo detectado hasta la fecha en un mamífero, convirtiéndose en el organismo que mejor escucha de toda la naturaleza. Si bien los murciélagos son la especie animal con mayor sentido auditivo que les permite comunicarse por medio de ultrasonido, esta especie en particular sobrepasa los niveles conocidos hasta el momento.

Lonchorhina Mankomara

Su hallazgo se materializó en la Serranía de Chiribiquete, la cuesta más importante en conservación del continente declarada últimamente como patrimonio mixto de la humanidad cultural y natural, zona de difícil acceso ubicada entre los departamentos de Guaviare y Caquetá, en la Amazonía colombiana.

De igual manera, se ha puesto al descubierto en los Andes, específicamente en la cordillera central otra especie, el Anoura Carishina, un murciélago nectarívoro cuya única población registrada viva en la actualidad se encuentra acentuada en los túneles de La Línea, sector que une los departamentos de Quindío y Tolima, en donde se han logrado establecer.

“Es una de las especies de montaña más afectadas por el calentamiento global, pues las temperaturas cada vez son más elevadas en la zona y sus condiciones cambian drásticamente, hasta llegar el momento en que estas especies no las van a poder soportar. Estas son algunas predicciones a las que pudimos llegar por medio de los modelos computacionales que hemos desarrollado allí con ayuda de algunos estudiantes de la Universidad del Quindío”, expresó el investigador uniquindiano.

Otras especies descubiertas por Mantilla-Meluk son el Uroderma Bakeri, murciélago frugívoro (que se alimentan de frutos), que habita en la Cordillera Oriental de Colombia y la Cordillera del Caribe en Venezuela; y el Anoura Cadenai, murciélago nectarívoro, establecido en la vertiente occidental de los Andes del sudoeste de Colombia.

El docente investigador viajará en octubre a representar al Bloque Sudamericano en la conferencia más grande de montañas a desarrollarse en Kirguistán, Asia Central, donde tiene la tarea de contar la historia acerca de cómo se está registrando el calentamiento global en Latinoamérica.

Trabajo de campo nocturno

“Desde la Universidad del Quindío estamos resolviendo problemáticas mundiales, participando de la toma de decisiones globales, contando siempre con el apoyo institucional, del cual estoy muy agradecido, ya que ha permitido que toda esta investigación se materialice”, acuñó el doctor en Biología.

Define su carrera profesional como muy emocionante, siente un afecto importante por la Biología, por su profesión, al tener como centro de estudio el objeto más preciado que es la vida.

“Llegar al Quindío para mí ha sido fundamental, aquí no solo he tenido una recepción muy humana, muy cálida, que me ha hecho sentir como en casa, sino que la Universidad me ha brindado un apoyo clave para hacer mi trabajo de la mejor manera y expandirlo a tal punto de contribuir a los problemas de la humanidad”, afirmó el experto en esta clase de mamíferos.

Finalmente, extendió su invitación a los estudiantes uniquindianos, a quienes considera jóvenes valiosos y brillantes, a que no abandonen el esfuerzo ante las dificultades, pues para él, la clave está en trabajar fuerte no solo por cumplir con una obligación y obtener una retribución monetaria, sino por recibir la gratificación de mayor valor que es ser útil para los demás.

Un comentario sobre “Hugo Mantilla-Meluk: 20 años investigando a los murciélagos, una especie incomprendida

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *