Mensaje uniquindiano a las madres

Entregar la vida por alguien es el acto de amor y sacrificio más grande que un ser humano puede tener. Y lo es mucho más si lo hace en medio de un mundo difícil y lleno de imprevistos. Por eso nadie puede ser tan generosa como una madre.

Confiar en la capacidad de sus frutos y trabajar sin descanso para que hagamos de nuestras vidas el aporte más importante a la familia y la sociedad, solo es posible desde la esencia gestora y amorosa de una madre.

Ser la constructora de los sueños más encumbrados, festejar las conquistas y restaurar el espíritu y el corazón cuando la adversidad toca la puerta, son sin duda las características de una líder innata y excepcional, es decir, una madre.

En su día, quiero enviar un abrazo a todas aquellas mujeres que han hecho posible la vida y a través de su entrega sin medida y amor incondicional, son la esperanza de una sociedad que hoy más que nunca necesita rehacerse desde los valores y el espíritu indeclinable de una madre.

Feliz día, a todas las madres.

José Fernando Echeverry Murillo Rector

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