Diana Carvajal, la servidora pública destacada que vela por el bienestar uniquindiano
El 8 de agosto de 2018, Diana María Carvajal Gaviria cumplió uno de sus sueños: entrar a trabajar a la Universidad del Quindío. Desde entonces es servidora pública uniquindiana, desempeñándose como como técnica administrativa en el departamento de Gestión Humana.
Siete años después, en la ceremonia Huella Uniquindiana 2025 que exaltó la trayectoria, el servicio, la investigación, la vocación docente y el compromiso de nuestros funcionarios uniquindianos, Diana María Carvajal Gaviria recibió el galardón como Servidora Pública Administrativa Destacada 2025, Nivel Técnico.
“Nunca pensé que podría ser elegida. Pienso que se escoge a un buen servidor público por la forma en que servimos a las personas y en cómo las hacemos sentir desde la amabilidad, el respeto, la escucha y la gestión de los procesos. Para mí más que felicidad, es orgullo. Haber recibido esa placa y ese voto de confianza es sentirme orgullosa de lo que hago, porque sé que lo estoy haciendo bien y que voy por buen camino”.
Dentro de las funciones administrativas que cumple Diana se encuentran la evaluación de desempeño de los funcionarios uniquindianos, el apoyo en gran parte el desarrollo del Plan de Capacitación Institucional y el Plan de Bienestar de Estímulos. Pero eso no es todo. Diana no para de formarse y en marzo de 2026 finaliza sus estudios profesionales como administradora de empresas y espera, con seguridad y anhelo, realizar una maestría en Gestión del Talento Humano.

¿Quién es Diana fuera del escritorio?
Diana es una mujer luchadora. Desde los 16 años empezó a trabajar porque su padre no pudo brindarle un estudio universitario, es por eso que su fortaleza y valentía han sido sus mejores herramientas de vida. A los 25 años fue mamá de Sofía, su hija y gran amor, que además es la motivación más grande que tiene para levantarse cada día a dar lo mejor de sí. “Todo lo que tengo en mi corazoncito es para mi hija”.
Guerrera, trabajadora, buena hija, buena mamá, resiliente, amorosa y sociable, una mujer a la que le gusta servir a todas las personas. Dios es su mano derecha, y tiene la certeza de que puede levantarse cada vez que se cae. Ser mamá es la experiencia más linda que ha vivido. “Quiero que mi hija vea y sepa que todo lo que hago es por ella”.

¿Qué le diría la Diana de hoy a la Diana de 16 años?
Que todas las situaciones que vivió esa niña la hizo más fuerte, más valiente y guerrera. Y que lo está logrando, que lo está haciendo bien.
La funcionaria uniquindiana tiene mucho por agradecerle a la Universidad del Quindío, su segundo hogar: “Aquí he adquirido bastante conocimiento y he crecido personal y profesionalmente. Agradezco todo lo que me brinda, los compañeros que se han convertido en amigos, los beneficios y la estabilidad laboral que han sido, sin duda alguna, una bendición”.
Fecha de publicación 02/12/2025
Última modificación 03/12/2025